lunes, 28 de enero de 2008

¿Qué nos preocupa?

En la sociedad moderna, los residuos sólidos domiciliarios (RSD), las basuras, se han convertido en un gran problema social y ambiental. La cultura del usar y tirar se está extendiendo tan rápidamente que los sistemas de gestión de los residuos, ya no son suficientes para abordar el problema.
En la actualidad, los residuos generados en la comuna de Castro se acercan a los 0,8 Kg / hab / día; en la Región Metropolitana encontramos una cifra entorno a 1,1 kilos por habitante y día (2005). Lo más grave de esa gran cantidad de basura es que hay que hacer algo con ella. Actualmente en Chiloé se depositan en grandes hoyos que llamamos vertederos o rellenos sanitarios. Ellos tienen una determinada vida útil en función de la cantidad de residuos generados. Si seguimos acumulando residuos, se van a llenar rápidamente y, por lo tanto habrá que buscar nuevos emplazamientos para ellos. Y después otros y otros, en un proceso sin fin.
La materia orgánica en Chiloé supone casi un 60% en peso, según indican los pocos datos disponibles. Dado que esa es la mayor fracción de los residuos y al mismo tiempo es la principal responsable de los impactos ambientales de los vertederos, se hace imprescindible hacer una gestión separada de la misma. Así mismo, una de las opciones de tratamiento de esta fracción, el compostaje, es relativamente económica y sencilla. Es más, de un modo bien simple, la mayor parte de la materia orgánica generada, se puede tratar en origen, justo en el punto de producción, generando un abono orgánico de calidad, tanto en un entorno rural, como un entorno urbano, especialmente en Chiloé donde la mayoría de viviendas disponen de un patio en el que instalar una pequeña compostera.

¿Qué proponemos?

Para abordar esta problemática el Centro de Educación y Tecnología (CET) presentó el proyecto denominado: Y nosotros, ¿Qué podemos hacer con los residuos?, proyecto educativo que plantea una investigación para conocer mejor el problema de los residuos y ofrecer soluciones al mismo, adecuadas a la realidad de Chiloé. Para conocer mejor el problema de los residuos, se plantea un trabajo educativo con 154 alumnos de 4 centros educacionales distintos: Colegio Borde – Mar (Quellón), Liceo Manuel de Jesús (Chonchi), Colegio San Francisco de Asís y Antu Kau (Castro).

De este modo el conjunto del trabajo con los alumnos evalúa, a través del método científico, la pertinencia o no de las hipótesis de trabajo planteadas. Se plantean distintos experimentos, todos ellos encaminados a aprender y conocer los detalles y las técnicas del compostaje a través del método de ensayo y error. Nuestro objetivo último es evaluar las posibilidades que ofrece el compostaje casero como una manera de reducir el impacto ambiental de los residuos sólidos domiciliarios. La posible universalización de esa práctica, con la consecuente reducción del material aportado a los vertederos municipales, podría ser una respuesta real para el problema de los residuos en Chiloé.